Los tres han nacido en Casa Grande de Xanceda y se han criado rodeados de vacas.
A sus padres, los rescatamos de una perrera hace ya años con la intención de que nos ayudasen con uno de nuestros mayores problemas: los lobos. Nosotros les dimos un nuevo hogar con muchos mimos y a cambio ellos hacen lo que mejor saben: proteger a nuestras vacas!
Los mastines tienen una instinto de defensa del ganado muy fuerte y por ello si un lobo huele a un mastín nunca se acercará demasiado. ¡Así nuestras vacas pueden pacer en paz de día y de noche!
Rex, Canela y Titán son muy cariñosos (siempre que no seas un lobo, claro) y lo que más les gusta es echarse la siesta al solecito y roer huesos!